viernes, 3 de julio de 2009

Aquella noche..

Aquella noche me desperté sobresaltada, un presentimiento me acechaba,
no muy lejos, entre la penumbra de los árboles alguien se acercaba, con el máximo sigilo cogí mis armas y trepé a lo alto del árbol más cercano.
Mis sentidos se agudizaban más con los años en aquellos interminables bosques, mi corazón parecía el tambor del inicio cruel de una guerra imparable, ese sonido que llama a los soldados a su muerte, respiré pausadamente intentando calmar mis ansias de sangre, si me precipitaba aquel hombre podría alertar a los otros que esperaban una señal del buscador para venir a por mi..

Llevo tanto tiempo escondiendome, escapando de sus garras, que ya no recuerdo apenas quien soy o por que me persiguen, la última superviviente de mi dinastía, una profecía auguraba la muerte del monarca a manos de alguien de mi familia.
Nos fueron matando como a cucarachas inmundas, en la noche y a escondidas, todo por una maldita profecia. A mi madre la envenenaron y mi padre sufrió un extraño accidente al volver del campo al anochecer, mis hermanos mayores no tuvieron escapatoria, yo aun no sé como escapé con vida. Fui cobarde, me escondí, nadie reparó en la niña escondida en un hueco bajo el suelo.
Recuerdo que mis hermanos y yo escondíamos allí nuestros tesoros, cada día teníamos que hacer más hondo el agujero para poder meterlos todos, cualquier cosa nos valía como tesoro, en nuestras aventuras fantásticas siempre había alguno que encontrar, y todo lo que decidiamos que fuese un tesoro iba a parar ahí, aquella noche mi hermano mayor me dijo que necesitaba de mi ayuda "experta" para poder aunmentar más el hoyo, tenía tal cara de decisión que no me atreví a preguntarle, y entonces oí el murmullo, el sonido de las escaleras, me paralicé, no pude evitarlo, mi hermano me agarro por debajo de las axilas y me introdujo en el hueco del suelo y lo volvió a tapar con la baldosa, oí chillar a mis hermanas, y el sonido del acero, risas cruentas, golpes....
Horas después, o lo que a mi me habian parecido horas interminables decidí salir de allí, me asfixiaba, allí vi lo más horrible que podía ver en mi corta vida, mis hermanos muertos, llenos de sangre.. al querer correr resvalé en un charco enorme de sangre de mi hermano mayor, quien con cuentos me habia pedido que agrandase el hueco al oir la muerte acercarse..

Con sigilo me posicioné para el ataque allí subida en lo alto del árbol, habian pasado casi 10 años, creía que poco me faltaría para cumplir 16, ya no era la misma niña, todo habia cambiado. Vi entonces a un hombre acercarse con cautela, mirando todo con atención, ví que no debía de tener mucho más de 20 años, una lástima tener que matarle, pero si tenía que ser o él o yo, no tenía escapatoria posible...

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